jueves 11 de marzo de 2010

Habladurías XXXI - Evangelio Galáctico

Tomando el sable laser, Jesús dijo: Lucas, Soy tu Padre.

lunes 8 de marzo de 2010

Sigo siendo Fan de las Mujeres, mujeres Locas.

Las mujeres están todas locas; algunas, las menos, están locas y bien buenas, pero finalmente locas...

Más allá del machismo,
sin tocarle un pelo al feminismo
rondando la loquera buena onda
rasgando las definiciones chuecas
las mujeres, como siempre, justo enfrente
locas, locas y bien locas
dementes
chifladas
lurias
deschabetadas hasta la médula.

Aún miran hacia el frente
siempre lo hacen
nunca dudan
sin embargo muchas veces
muchas de ellas
viven engañando a sus espejos
pidiendo mundos que no existen
y personas que no viven.

Todas locas, todas una
algunas, pocas, bien buenonas
para, después de unas lunas
terminarán todas lurias.

Después de todo y a pesar de nada
desde este lado del cielo
con un chasco de locura
yo las veo y las admiro.
Como siempre, como un gusto.

Si un camino ellas buscan
el seguirlo es su regalo
el luchar
el sentir
el llorar
el gritar
el querer
o el amar.El matar.

Esas que al buscar camino
al voltear para elegir
saben primero quién es
la que en el espejo miran
no la cosa que imaginan, sino
la luz que ahí vive, que camina, siente
y sufre. Y vibra.
Ni metáfora, ni fantasía ni ilusión
más que la Mujer que escapa y se mueve
con su imaginación.
La que es ella, ninguna otra. Se conoce y se re inventa.
De esas mujeres soy fan. Y nada más.

Locas.

miércoles 3 de marzo de 2010

Hard Love History

-Are we having an affaire? - he asked
-I am kissing you... or not? ass! - she said in return and kiss him again, in a hardcore way.



And they live happily... till next sunday. And all over again.

viernes 26 de febrero de 2010

Histrionismos Musicales

Estaban los caballitos, los grandotes y los chiquitos -ritmo de bongoes, me pongo boina y me estiro el bigote-.

El ratón vaquero sacó sus pistolas, se inclinó el sombrero y me dijo a solas: - bongoes, rasco mi barba y miro el retrato de Marx -.

Princesa tibetana. Te visualice en un cristal; y ahora te tengo aqui - bongoes, mirada de cachorro al público - : En mi habitacion -bongoes.

Pronto estaremos juntos; te quiero tanto, amor. El tiempo pasa, espérame - bongoes y lagrimita, mirada triste - Volveré...

Tú mamá no me quiere -bongoes-. Dice que soy un vago. Dice que soy un pelado - bongoes, me quito mi boina, fumo delicados - Un barbajan...


Una probadita de tu cosita - bongoes-. Me sudan las manos, me tiemblan las piernas -mirada al cielo- Empanízame la mojarra - me inco y fumo-.

martes 23 de febrero de 2010

Los comentarios han muerto. Larga vida al silencio.

Estimados todos


Se habrán dado cuenta que los comentarios desaparecieron. Haloscan ha pasado a mejor vida y no logré exportarlos a ningún lado; pero no se apuren, tengo 3 bonitos archivos .xml donde se guardan 2600 comentarios de 5 años de historia de este, su Libro Vakero (bueno, es mío, pero quedaba lo amable); seguramente sería nostálgico re leerlos, si acaso supiera cómo chingados hacerlo.

Sigo en busca de la forma de recuperar, de menos, el sistema de blogger... hace ya mucho que no me peleo con la plantilla. Deseenme suerte. Si alguien sabe qué diantres hacer, hágamelo saber por correo:

odrich@gmail.com ó bien yo_vakero@malditatecnologia.com

Estoy negociando abrir un sistema de mensajes de texto al 552233 empezando con la palabra Vakero... Oei.

Nos vemos en la Condesa...

ACTUALIZACIÓN

El servicio ha sido arreglado, ahora a través de ECHO. Cosa de agarrarle el hilo a logearse con diferente sistema de ID. Si tienen dudas, ya conocen los correos. Hablen.

viernes 12 de febrero de 2010

Pedro Pára Mortal

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal ... ¡BANG!


Fin

sábado 30 de enero de 2010

Rapunzel

Rapunzel decidió cambiar de peinado para asistir a una gran fiesta con su Principe pero, cuando terminó de cortar su cabello, se dio cuenta que él jamás podría pasar por ella de nuevo.

domingo 10 de enero de 2010

Él, Vakero

Homínido bípedo cuasi racional que busca el equilibrio entre sus ficciones y la realidad torcida que le rodea.

Ocasional cuenta cuentos, poeta de medio pelo. Con debilidad por las rimas, con las cuales inexplicablemente tiene momentáneos ataques de risa. Creador de personajes sucios e impíos pero dulces y reflexivos. Portador de una que otra sonrisa para quienes gustan de leerlo y otras cuantas para quienes se dan la oportunidad de escucharlo; y escucha de vuelta. Gusta de convertir algunas fantasías en texto y algunos textos en fantasía. Vive en un cuento de hadas cuando no trabaja y trabaja para recordar que ese cuento termina en el momento de pagar las cuentas. Humaniza circuitos para mantenerse vivo, regenera sensaciones para ver claro y empezar de nuevo en una infinita cadena de emocionantes etcéteras.

Considerado por la revista PEOPLE como el hombre con los defectos más sexys de los últimos años.


Y por eso es bueno ser… Él.

lunes 4 de enero de 2010

Oda a un Gorila bajo la lluvia [2005]

-De un sub-proto humano mojándose


La lluvia moja por que se hizo para mojar
Sabio gorila que no te cubres ni te encorvas como hombre
Las nubes son hermosas y nos cobijan del sol de cuando en vez
Las nubes se hicieron para ver y para ser tocadas por los Ángeles

Yo me mojo y mis lágrimas se pierden entre tanta lluvia
Tú lloras con el agua que cae del cielo
Y te alimentas y sientes y vives y mueres
Yo me quejo y sufro y muero mientras pienso estar vivo
No te entiendo por ser un simple humanito

Gasolina en la lluvia, plomo y demás porquerías
Y tú comes bambú y te golpeas el pecho
Yo soy de esos locos que no lloran por sus zapatos arruinados
Yo lloro por no tener la espalda plateada.
Y se inflama mi pecho pero no resuena
¿Será mi corazón hueco o mi alma envenenada'
Mis palabras envinadas... y tú... y tú
En Paz Gorila.

Odio la paz porque la busco
No la encuentro porque busco y no encuentro.
Encuentro que no busco sino que deseo
Deseo la ausencia que ahora no siento
y ¿se siente?

“I’m a black rabbit; do not follow me Alice, it’s a tramp”
Ayer, aferrémonos al ayer cuando el cálido útero cobijaba
Aquí hay nada más el frió cortar de navajas
Y yo sigo aquí nomás llorando nomás llorando.
Lamentándome de no tener tu consuelo.

¿Lo necesito?...



Versión original de 2005, por Alejandro Ramírez Montes.

jueves 31 de diciembre de 2009

Habladurías XXX - Lógica

"Si así fue, así pudo ser; si así fuera, así podría ser; pero como no es, no es. Eso es lógica."

-Lewis Carroll



Y con esto, les digo:

Adios 2009. Hola Futuro.



domingo 20 de diciembre de 2009

Ahí viene la E

Sin alzar los pies. No ahora.

domingo 13 de diciembre de 2009

Mi Hermano Carlo

La caminata le sentaba bien. Desde que lo vi salir del salón de reunión, el pobre estaba muy cabizbajo, pálido. Apenas unas horas antes había reído a sus anchas y soltado carcajadas dignas del mejor de los villanos. Pero de la nada, se había vuelto gris. Creo que se entiende que siendo él como nosotros, un vampiro, su color de piel no sería exactamente el de un rollizo bebé meridional; sin embargo, hasta nosotros nos preocupamos por su estado en ese momento. No era fácil para él haber sido botado por esa tonta mujer.

Años atrás, él junto con otros del grupo fuimos de excursión al desierto de Sonora. Ya saben, algo muy normal entre vampiros. Supongo que no creerían que todo el tiempo nos la pasamos pensando en morder cuellos y perseguir damiselas –aunque, eso último, debo confesar que sí lo hacemos seguido-. También nos reunimos, hablamos de carreras de caballos, autos deportivos y jugamos pocker. Entonces, les decía que fuimos al desierto de Sonora. Y él, el buen Carlo, traía un ánimo que no se la creía. Inclusive pensamos que su último coctel lo había sacado de algún refugio de adictos o algo así. Pero no. Yo estuve ahí y estoy seguro de que ese médico de grandes anteojos no se metía nada. Lo sé reconocer, en serio. Carlo iba por delante de todos. Cargaba su mochila de excursión con orgullo. Hubo un momento en que pensamos que de verdad se estaba creyendo que ese viaje era para buscar sangre antigua. Ustedes saben, sagrada. La verdad es que al principio creíamos que podríamos encontrar el refugio de la Sangre Pura, la que convierte a un vampiro en una especie de dios. Personalmente no creo en esas leyendas. Nuestros antepasados se llevaron siglos buscando y todo lo que habían logrado encontrar eran montones de sangre pulverizada que los dejaba semanas tumbados en cama con el estómago hecho pomada. Nada agradable.

Para ustedes sería bastante extraño ver un grupo de vampiros excursionistas. Me refiero a que parecemos un grupo de personas de lo más normal, inclusive por el hecho de estar en el exterior a la luz del día –eso de que la luz puede matarnos es la tontería más grande que han inventado, digo, si yo mismo conozco a quien escribió tal cosa. Era mi pariente-. Pero si nos miran por el tiempo suficiente y alguien como Carlo, con esa dosis de ánimo que se cargaba esa tarde, comienza a trepar por las rocas y a dar esos saltos que para un ser humano sólo se relacionan con súper poderes de película –otra cosa que deben agradecernos por inventar. Jah-; entonces sabrían que esos excursionistas son todo menos comunes.

Se supone que no es recomendable entre nosotros estar usando esas habilidades físicas en todas partes. Así como a ustedes les enseñan a lavarse las manos antes de comer, a nosotros desde pequeños, nos enseñan a no estar saltando rocas de 20 metros como si tal cosa. Una surte de buena educación, quiero decir. Pues Carlo era todo menos un vampiro educado. De lo peor. En serio. No podía salir a la calle solo. Por su culpa, o mejor dicho, gracias a él y sus ocurrencias uno de esos periódicos de lo Inexplicable tuvo notas y fotos borrosas por un mes. Un mes, caramba. Imaginen la vergüenza que pasé yo, su hermano. No vive solo por esa simple razón: no para de meterse –y de paso, meternos- en problemas.


No paraba de correr entre las rocas, las dunas y todo eso. Llegó un momento en que de verdad estábamos perdiendo la paciencia. Se suponía que planeamos la excursión para relajarnos y olvidar esos meses en que nos habían obligado a ir a esa escuela con todos esos humanos que no saben una palabra de historia y de nada. Es horrible. No entiendo cómo ustedes pueden soportarlo. Carlo iba delante como 10 kilómetros en el desierto. Regresaba con nosotros, hablaba un poco -siempre gritando- y se volvía a ir. Salía disparado echando polvo en nuestras caras. Nos tenía hartos con toda razón. No paraba de hablar sobre la muchacha que se sentaba frente a él en la escuela. Estaba de verdad hecho un imbecil. Yo pensé que nos diría que había encontrado la Sangre Pura y que ahora todos nosotros seríamos dioses y por fin daríamos a los humanos su merecido por hacer todo mal. En verdad, estoy bastante enojado siquiera de recordarlo para contarlo. Me entenderían si fueran vampiros, estoy seguro.

Por desgracia así era Carlo, desde muy pequeño. Saben, y no sé si les interesa pero, el nacimiento de un vampiro es algo digno de celebrarse. Sobre todo si como nosotros, llegamos en pares. Sí, Carlo y yo somos gemelos. Nacimos en el año 1789, en las afueras de la Capital. Eran buenos tiempos. Me gusta recordarlos. Nos la pasábamos muy bien saliendo a correr y acompañando a papá en las noches que salía en busca de su coctel. La verdad es que no necesitamos estar tomando sangre ni mordiendo gente todas las noches. Ya les decía que somos perfectamente normales; esas películas y libros han contado miles de tonterías sobre nosotros. Lo que sí puedo asegurarles es que somos mejores que ustedes. Mucho mejores. Hemos vivido en este planeta por más tiempo sin causar ningún problema ni estar matando animales. Mi hermano y yo tenemos 220 años cada uno; quizá les suene a que estamos tan viejos como Matusalén pero se equivocan. Nuestra edad es muy diferente: es como si alguno de ustedes tuviera unos 17 ó 18 años, y de verdad, si nos vieran, jurarían que tenemos esa edad. Hasta nos presentarían a sus hermanas. Lo puedo asegurar.

Carlo ya había llegado a la frontera. Esa última carrera le tomó una media hora y nosotros ya estábamos buscando un lugar donde sentarnos a comer algo. Llevamos bastante como para un viaje de 4 días –los vampiros comemos a un ritmo muy diferente: con una buena comida podemos estar como si nada por una o dos semanas. O hasta más- y ya teníamos bastante hambre. Si he de ser franco, yo estuve a punto de echar una carrera al pueblo que estaba a unos 100 kilómetros –esa distancia me la podía echar en 5 minutos- y hacer perdidizo a un carnicero gordo. Pero no lo hice. Aunque ya tenía más de un año que no comía carne humana no quise hacerlo. Créanme, no es tan glamoroso como lo ven en las películas –Jah. Las películas-.

Carlo regresó justo cuando abríamos los paquetes de comida. Hasta pensamos que el muy cabrón la olfateó hasta donde estaba y regresó corriendo. Era capaz de eso y de más. Lo he visto. Llegó y se sentó a mi lado, cómodo el muy cabrón. Sacamos todo y tomamos el alimento en silencio. Todos excepto Carlo. Él seguía hablando de su amiga –le dijimos, en broma, que era su novia-cena pero no le hizo gracia, volteó a vernos con una mirada de te voy a matar-. Se llamaba Rosaura. Imaginen eso: un vampiro clavadísimo con una humana llamada Rosaura. Si por eso nos iba como nos iba, en serio. Habiendo tantas de nuestra especie tan bien formadas. Yo, por ejemplo estaba saliendo con esta lindura llamada Sophie. Hermosa, para enloquecer. Tampoco estaba enamorado de ella. Apenas hemos salido unas 120 veces en los últimos 75 años. Nada formal. Pero Carlo apenas había saludado a la tal Rosaura y ya estaba corriendo como un demente por todo el desierto en nuestro viaje de relajamiento. Para morirse del coraje.

Le hablamos sobre lo idiota de su idea de pedirle que saliera con él. De ser novios, pues. Después de todo es una estupidez por donde la miren, ¿qué pasaría si un día que estuvieran en el cine o algo así a Carlo le diera un ataque de hambre? De seguro no estaría dispuesto a tragársela. ¿Y si le agarraba el hambre estando en la cama con ella? De plano esa era una idea absurda, me refiero a pensar tener por novia a una hembra humana. Ya sé, ustedes piensan que los vampiros nos reproducimos poco y sólo dejamos descendencia cuando mordemos a un humano y lo elegimos para convertirse en uno de nosotros. Se los digo francamente: no crean toda la basura que dicen los libros o películas sobre nosotros.

Nuestra excursión transcurrió prácticamente sin ninguna emoción. Carlo iba y venía a toda velocidad, saltaba dunas y rocas como en día de fiesta y nosotros aprovechamos el intenso sol –nos encanta el calor extremo, es relajante sobre todo durante el crepúsculo- para respirar tranquilos y recuperar las fuerzas. Al cabo de los 4 días regresamos a casa. Todos nos recibieron como si hubiéramos cazado a nuestro primer humano o algo parecido. Ridículo, debo admitir; pero es la familia y más vale hacerse a un lado.

Ahí estaban algunos primos y tíos. Todos preguntando qué se sentía estar en una escuela rodeados de humanos. Éramos los primeros de esta zona en hacer ese experimento. Un experimento, por favor. Qué listos y ociosos nos habíamos vuelto para estar experimentando en esas cosas. Jah. Estaba también una amiga muy cercana de nuestra madre: una de esas que cree que esos experimentos son útiles para algo. Ella se dedica a convivir con humanos –por favor, que estupidez- y luego venir y contarnos sobre ellos y hacer que nos caigan bien. A mi me parece una pérdida de tiempo porque, si lo vemos de manera fría, nos está animando a jugar con la comida. En fin, ahí estaba ella también.

Como era de esperarse Carlo no paró de hablar de Rosaura. Las mismas historias sobre sus ojos y su cabello que habíamos tenido que soportar en el viaje estaban ahí de nuevo. Pero Isabel, la amiga de nuestra madre, lo escuchaba como si le estuviera revelando el secreto más valioso. Se pasaron horas hablando. Yo me hubiera ahorcado o algo así para no escuchar todo eso –lo cual sería inútil, ahorcarme no me hubiera matado. Pero no les diré la forma en que sí hubiera muerto, quédense con las mentiras que les han contado. Jah- .

Al final del día, cuando todos se retiraban Isabel se nos acercó para darle las gracias a Carlo por lo que le había contado. Parecía que se le había encendido el foco o algo. Tenía una idea grande, se adivinaba por su mirada –parecía como cuando en las caricaturas los ojos se vuelven signos de dólares- y esa sonrisa de oreja a oreja.

Yo sigo pensando que ese experimento de convivencia es algo inútil y estúpido. Pero como siempre sólo escuchan a Carlo y a mi no. En fin. Hace unos meses supe que Isabel se volvió millonaria por algo que hizo a raíz de la plática que tuvo con Carlo. Hasta salió en el cine. Pero como les he dicho antes, yo no voy al cine. Lo odio. Dicen demasiadas tonterías sobre nosotros.



**Cuento publicado en la antologìa "Vamp Fest", con El Under Ediciones, 2009.